Me hiciste sonreír.
Por cuanto habrás querido lograrlo,
por cuanto solo habrás querido enfadar, un buen rato.
Sin embargo, sin tanto esfuerzo, en mi has logrado
todo tipo de sonrisa, las que solo contigo he conocido,
Simpatía es tu buena alegría, aquella cualidad que me
encanta platicar, es de ti, quien me logro enamorar
una y otras tantas veces.
No he perdido tu rumbo, pues a mi lado vamos, los dos
caminando, siendo tres, Dios, tú y yo.
No podré dejarte atrás, no podré dejar de sonreír,
aun cuando los nervios vueltas estén dando, te seguiré
amando.
Yolanda Ma. Splendiani Villarino.
30 de marzo de 2012
No hay comentarios:
Publicar un comentario