Vistas de página en total

miércoles, 15 de enero de 2014

Dos mundos

Como dos mundos diferentes nos fue separando la idea de no vernos cara a cara más, fuimos disparciendo las ideas que nos mantenían juntos, el último beso y el secreto entre tus labios susurrando que esto no sería para siempre que el tiempo puede ser inerte y que las ganas de tomarnos de las manos sólo era pasajera.
Tú un mundo y yo otro, abstracción nos domina el corazón un tan libre y puro amor, incomprensible, indiscutible. El amor es un juego que jugamos muy bien, pero también suele estar en el incorrecto lugar. Marea y tierra separan nuestros cuerpos más no las ganas de darnos un beso. ¿habrá reencuentro? Tú me enseñaste como sé olvida, como sé comparten dos sonrisas, sin ningún testamento sólo el momento.

Por: Yolanda María Splendiani Villarino.

jueves, 19 de julio de 2012

Nadie como Tú.


Nadie como , me ha hecho sonreír de esa manera, nadie como me ha lastimado de tal manera.
Nadie como 
ha logrado en mi la fe desbordada, ni la tristeza en sangre. Se que mi corazón, se llena de amor y florece, pero cuando esta le marchitan sus paginas, marchitan sus pétalos de razón.
Dios quiera y haya otra marea en nosotros, que nos empape de esperanzas y mucha fe, porque siento que la mía, no basta, en estos instantes, amarte, se ha convertido en mi gloria mas grande y la piedra que me detiene, el impulso que me hace bien, hoy, yo no se que hacer, con tantos pensamientos, con la herida abierta por tercera vez, pero, definitiva.
No me importa lo que aquellos piensen, me importa lo que hoy mi alma siente, que esto ya no es suficiente, que quiero abrazarte fuerte y a la vez, no me canso de preguntarme el porque de tantas cosas así,   los pasos allá afuera son los mismos, tenia una carta guardada, pero, es demasiado clara y no quiero saber que pasa si la lees.
Porque, te amo como ha nadie y al amarte así, me condeno a vida…
¿Cuándo aparecerá la lluvia de paz? ¿Cuándo mi sonrisa persevera  en las sombras? Tendré una fe en el mañana que no se, que es ahora.

Mágica travesía, mágicas sensaciones que desangran en piedras de palabras, si a ti te hace pensar lo que esconden estas sutiles palabras, a mi me da miedo que sepas lo que hoy siento.

Aun así, te amo con todo mi corazón.
Pero, perdón, es la única manera que encuentro de ir soltando poco a poco el dolor que me causo el tiempo entre los dos, de mentiras, perdones, arrepentimientos, reacciones, pero también hubo momentos que, me hicieron creer, crecer, sonreír sin parar, pero estos aquí no van, ya que, no me torno en nostalgia en estas palabras.
Atte: Yolanda Ma. Splendiani Villarino.
19 de Julio, del 2012.

sábado, 2 de junio de 2012

Por este amor


Por este amor.

Recorrí, los secretos que habían entre su amor mi piel y su corazón.
recordé lo que la senda traía para los dos, tome los recuerdos, los
Arroje a un suelo calido y secreto.

Le encontré suplicando al cielo por otro momento, tome de su mano
Y nos dimos otro momento.

Sintiendo de nuevo, tocando los sentimientos, aquellos que el tiempo
No ha podido apartar de nuestras almas, a veces me pregunto donde
Estará, otras solo pienso que el cielo tiene un mejor lugar.

Si miras al sol, si te encandila lo que radia, sabrás que es una locura,
Pero si pones en tus ojos el amor de los dos, quemaras al mismo sol.

Este amor, no se encuentra en ninguna de las páginas escritas
Por los dos, en ningún rincón, este amor habita en nuestro interior.

Le agradecemos a Dios, hoy pienso en un eterno amor.
Splendiani Villarino Yolanda Ma. 02/06/12

lunes, 16 de abril de 2012

Con la cintura amarrada a unas cuantas ataduras de ira y melancolía

Con la cintura amarrada a unas cuantas ataduras de ira y melancolía
despertando donde muchas cosas se ven al revés, creyendo que el
cielo es vivir atada a un sueño o liberada en pensamientos.

Mas que nada ir despejando el espacio tan estrecho, entre tú y yo
el tiempo dio vuelta el reloj, ¿donde quedo toda la razón? cuerda es
la voz que rezumba y entume cada parte del cuerpo más tenue.

He querido resolver algunas dudas que se me presentan, pero la vida
ha mantenido puertas secretas, que ni los mismos ojos ven, pero el
alma siente, hoy no sé que me tendrá mañana Dios o el mismo amor,
pero se bien, donde estoy, varada en tu corazón...

Yolanda Ma. Splendiani Villarino.
16/04/12

martes, 3 de abril de 2012

Desnudaste tus miedos.

Desnudaste tus miedos.

Desnudaste los miedos que no te permitían caminar, encontraste mas de una forma para poder crear y llegar a soñar, olvidaste lo inolvidable y recorriste los mares.

Me lloraste, otras solo sonreías y a mi vida enamorabas.

Yolanda Ma. Splendiani Villarino.
03/04/12


Extraño, el roce de los sentimientos.

Extraño, el roce de los sentimientos.

Extraño ver al desconocido sonriendo, dándole la mano
a un invalido.

Extraño las buenas miradas y las grandes palabras,
los buenos amigos, hasta los poco conocidos.

Extraño el cariño y el buen sentido del humor, extraño
sentir a gritos el amor y en silencio el dolor.

Consumiendo el tiempo en deseos, extraño.

Pertenezco y a su vez, a una población  con tantas
ganas de vivir y monotonías que fastidian.

Sin embargo, sigo en el mismo mando.

Quiero correr hasta recorrer la piel de la fe,
conocer los secretos jamás postrados, enamorarme
del tiempo y no creer que va en mi contra.

Ser fiel a la isla que ni yo se como es, pero sobre todo poder
confiar en las personas, pues extraño el sumérgeme en inocencia.

Mas no extraño lo que ayer deje, porque el hoy es parte
de mi buen ser.
"Perdidamente, me enamore en vueltas del tiempo, sin consentimiento
de mis sentimientos, que sensible soy".
Yolanda María Splendiani Villarino.

03/04/12


domingo, 1 de abril de 2012

Descubrí en ti, descubrí en mí

Descubrí en ti, descubrí en mí.

En lo mas alto de tu ser, encontré sabiduría y fe.
me inspire en tu paz y felicidad.

Sin lugar a dudas, te abrase como no antes lo había
echo.

Como buenos hermanos, uno al otro nos hablamos,

respirando el mismo oxigeno, sintiéndonos en pureza
completa.

Recordando todo lo que nos a rodeado, en donde

estamos, como buenos hermanos reímos y cantamos
los sueños, buenos momentos, consolando los tristes.

Su luz, abrió mis ojos iluminando cada espacio de mi

ser.

Y no tengo mas nada que decir, que mi ángel guardián eres

que siempre te amare, que tu hermandad me da la paz.

Mario Antonio Splendiani Villarino, quien ilumina cada

espacio en mi corazón.

Atte: Yolanda Ma. Splendiani Villarino.
1 de abril de 2012