Con la cintura amarrada a unas cuantas ataduras de ira
y melancolía
despertando donde muchas cosas se ven al revés, creyendo que el
cielo es vivir atada a un sueño o liberada en pensamientos.
Mas que nada ir despejando el espacio tan estrecho, entre tú y yo
el tiempo dio vuelta el reloj, ¿donde quedo toda la razón? cuerda es
la voz que rezumba y entume cada parte del cuerpo más tenue.
He querido resolver algunas dudas que se me presentan, pero la vida
ha mantenido puertas secretas, que ni los mismos ojos ven, pero el
alma siente, hoy no sé que me tendrá mañana Dios o el mismo amor,
pero se bien, donde estoy, varada en tu corazón...
Yolanda Ma. Splendiani Villarino.
16/04/12
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lunes, 16 de abril de 2012
Con la cintura amarrada a unas cuantas ataduras de ira y melancolía
martes, 3 de abril de 2012
Desnudaste tus miedos.
Desnudaste
tus miedos.
Desnudaste los miedos que no te permitían caminar, encontraste mas de una forma para poder crear y llegar a soñar, olvidaste lo inolvidable y recorriste los mares.
Me lloraste, otras solo sonreías y a mi vida enamorabas.
Yolanda Ma. Splendiani Villarino.
03/04/12
Desnudaste los miedos que no te permitían caminar, encontraste mas de una forma para poder crear y llegar a soñar, olvidaste lo inolvidable y recorriste los mares.
Me lloraste, otras solo sonreías y a mi vida enamorabas.
Yolanda Ma. Splendiani Villarino.
03/04/12
Extraño, el roce de los sentimientos.
Extraño, el roce
de los sentimientos.
Extraño ver al desconocido sonriendo, dándole la mano
a un invalido.
Extraño las buenas miradas y las grandes palabras,
los buenos amigos, hasta los poco conocidos.
Extraño el cariño y el buen sentido del humor, extraño
sentir a gritos el amor y en silencio el dolor.
Consumiendo el tiempo en deseos, extraño.
Pertenezco y a su vez, a una población con tantas
ganas de vivir y monotonías que fastidian.
Sin embargo, sigo en el mismo mando.
Quiero correr hasta recorrer la piel de la fe,
conocer los secretos jamás postrados, enamorarme
del tiempo y no creer que va en mi contra.
Ser fiel a la isla que ni yo se como es, pero sobre todo poder
confiar en las personas, pues extraño el sumérgeme en inocencia.
Mas no extraño lo que ayer deje, porque el hoy es parte
de mi buen ser.
"Perdidamente, me enamore en vueltas del tiempo, sin consentimiento
de mis sentimientos, que sensible soy".
Yolanda María Splendiani Villarino.
03/04/12
Extraño ver al desconocido sonriendo, dándole la mano
a un invalido.
Extraño las buenas miradas y las grandes palabras,
los buenos amigos, hasta los poco conocidos.
Extraño el cariño y el buen sentido del humor, extraño
sentir a gritos el amor y en silencio el dolor.
Consumiendo el tiempo en deseos, extraño.
Pertenezco y a su vez, a una población con tantas
ganas de vivir y monotonías que fastidian.
Sin embargo, sigo en el mismo mando.
Quiero correr hasta recorrer la piel de la fe,
conocer los secretos jamás postrados, enamorarme
del tiempo y no creer que va en mi contra.
Ser fiel a la isla que ni yo se como es, pero sobre todo poder
confiar en las personas, pues extraño el sumérgeme en inocencia.
Mas no extraño lo que ayer deje, porque el hoy es parte
de mi buen ser.
"Perdidamente, me enamore en vueltas del tiempo, sin consentimiento
de mis sentimientos, que sensible soy".
Yolanda María Splendiani Villarino.
03/04/12
domingo, 1 de abril de 2012
Descubrí en ti, descubrí en mí
Descubrí en ti, descubrí en mí.
En lo mas alto de tu ser, encontré sabiduría y fe.
me inspire en tu paz y felicidad.
Sin lugar a dudas, te abrase como no antes lo había
echo.
Como buenos hermanos, uno al otro nos hablamos,
respirando el mismo oxigeno, sintiéndonos en pureza
completa.
Recordando todo lo que nos a rodeado, en donde
estamos, como buenos hermanos reímos y cantamos
los sueños, buenos momentos, consolando los tristes.
Su luz, abrió mis ojos iluminando cada espacio de mi
ser.
Y no tengo mas nada que decir, que mi ángel guardián eres
que siempre te amare, que tu hermandad me da la paz.
Mario Antonio Splendiani Villarino, quien ilumina cada
espacio en mi corazón.
Atte: Yolanda Ma. Splendiani Villarino.
1 de abril de 2012
me inspire en tu paz y felicidad.
Sin lugar a dudas, te abrase como no antes lo había
echo.
Como buenos hermanos, uno al otro nos hablamos,
respirando el mismo oxigeno, sintiéndonos en pureza
completa.
Recordando todo lo que nos a rodeado, en donde
estamos, como buenos hermanos reímos y cantamos
los sueños, buenos momentos, consolando los tristes.
Su luz, abrió mis ojos iluminando cada espacio de mi
ser.
Y no tengo mas nada que decir, que mi ángel guardián eres
que siempre te amare, que tu hermandad me da la paz.
Mario Antonio Splendiani Villarino, quien ilumina cada
espacio en mi corazón.
Atte: Yolanda Ma. Splendiani Villarino.
1 de abril de 2012
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